Acuerdo de Producción Limpia (APL)

La Universidad suscribió en 2012 el Acuerdo de Producción Limpia (APL) Campus Sustentable, junto a otras 13 instituciones de educación superior, proceso que culminó exitosamente en 2017 con una certificación de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) que acredita su implementación en dependencias del Núcleo Biotecnología Curauma, con la participación de los Ministerios de Medio Ambiente y Salud, Superintendencia de Servicios Sanitarios, Corfo, Agencia Chilena de Eficiencia Energética y el ex Consejo Nacional de Producción Limpia, culminando su implementación en julio de 2016.  

El objetivo de los APL es mejorar las condiciones productivas y ambientales en términos de higiene y seguridad laboral, eficiencia energética e hídrica, reducción de emisiones, valorización de residuos, buenas prácticas, fomento productivo y otras temáticas abordadas por el acuerdo, buscando generar sinergias y economías de escala así como el cumplimiento de las normas ambientales que propenden al aumento de la productividad y la competitividad de las empresas.

El 22 de octubre del año 2012, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) validó internacionalmente a los APL implementados en Chile como la primera Acción Nacionalmente Apropiada de Mitigación (NAMA, por sus siglas en inglés), poniendo en valor la estrategia de fomento de ecoeficiencia y sustentabilidad realizada. De esta manera, las acciones de producción limpia y sustentabilidad que implementan constituyen una herramienta que permite reducir efectivamente las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), contribuyendo así a alcanzar los compromisos de reducción del país.

Uno de los compromisos del APL fue el cálculo y reducción de la huella de carbono institucional, tarea que se ha realizado desde entonces en las dependencias del Núcleo de Biotecnología de Curauma (edificios NBC 1 y NBC 2). El APL Campus Sustentable operó, de esta manera, no sólo como una piedra de construcción inicial de las capacidades institucionales en materias de gestión, sino también permitió identificar debilidades, iniciar mediciones anuales, jerarquizar prioridades y plantear nuevos desafíos institucionales y formativos en materia de desarrollo sostenible.