Proyecto Emergente 2021 impulsado por la Escuela de Ingeniería Informática, permite establecer un ciclo afectivo entre niño-robot.

La académica de la Escuela de Ingeniería Informática, Dra Sandra Cano, explicó desde dónde nace y cómo se desarrolló el proyecto. “A finales del 2019 empecé a trabajar con un grupo de investigadores de la Universidad de Nacional San Agustín de Arequipa (Perú), el cual hacían uso de NAO robot para intervenciones de enseñanza-aprendizaje para niños con TEA con nivel de severidad 3. Sin embargo, las intervenciones con NAO robot fueron de manera remota y muy estructuradas, pero aún así los niños mostraron interés y curiosidad.

“El estudio se centro en percibir la reacciones del niño a través de actividades imitativas cuando interactuaban con NAO, más no en enseñar las emociones. Por lo que, mi interés se direcciono en diseñar un modelo afectivo que permitiera a un robot social como NAO empatizar con los niños con TEA”.

Además, la doctora en Ciencia de la Electrónica de la Universidad del Cauca, agregó que “hoy en día, los robots sociales están siendo de interés para ser usados como herramienta de apoyo en intervenciones de terapia y como acompañamiento. Los niños con TEA tienen dificultades en percibir e interpretar las emociones, y presentan déficits de interacción social, viéndose más afectados en el contexto de crisis sanitaria, debido debido a cambios en sus rutinas y acceso a las intervenciones de terapia, por lo que los robots sociales podrían ser una alternativa para contribuir a estos problemas”.

Por útimo, comentó que “debido a que las interviciones con robots suelen ser tele-operadas, es decir, el robot no es autónomo en su comportamiento cuando interactúa con el niño, es de nuestro interés diseñar un modelo computacional afectivo que pueda ser embebido en un sistema robótico con apariencia antropomórfico, lo que requiere ser inspirado en teorías de psicología de emociones, teoría de la mente y algunos teorías basadas en terapia para niños con TEA”.

 RESUMEN DEL PROYECTO

Los robots sociales podrían ser diseñados para ayudar a las personas con necesidades especiales, especialmente niños con TEA. Un modelo computacional afectivo permite establecer un ciclo afectivo entre niño-robot. Por lo que el robot requerirá un sistema de detección de afecto que reconozca si el niño está experimentando sentimientos positivos o negativos, y mecanismos que permitan reaccionar ante tales eventos cuando interactúe con el entorno. La selección de estos mecanismos permite una respuesta emocional óptima para ser mostrada a un nivel cognitivo. En definitiva, se propone diseñar y desarrollar un modelo computacional afectivo que pueda ser embebido en un sistema robótico para que interactúe con niños TEA para la terapia asistida.

Fuente: Escuela de Ingeniería Informática PUCV